Consulta manual guiada
Es la forma más transparente de trabajar con el sitio. La pregunta no genera el signo. El signo surge de la secuencia de líneas que vos abrís y consignás conscientemente.
Un umbral vivo hacia el misterio del I Ching
La consulta comienza en vos. La plataforma acompaña el gesto, resguarda lo esencial y abre una biblioteca viva del Libro, sin convertir la pregunta en un mecanismo de sugestión ni la IA en una autoridad superior.
Es la forma más transparente de trabajar con el sitio. La pregunta no genera el signo. El signo surge de la secuencia de líneas que vos abrís y consignás conscientemente.
La plataforma también puede volver visible el acceso al azar con monedas. No reemplaza la intimidad del gesto: la hace legible y la acompaña.
La consulta no termina en el signo. Después de la apertura, la app ofrece apoyo textual, registro personal y relectura de consultas guardadas.
La pregunta escrita ayuda a situar la consulta, pero no determina el resultado. El signo nace de la secuencia de líneas, no de un algoritmo que “interpreta” el texto para producir una respuesta.
La plataforma ordena, conserva y muestra. La consulta sigue dependiendo de la disposición interior, del método elegido y del juicio del consultante.
Cuando se usa, la IA entra después de la apertura. Su función es acompañar la lectura, no reemplazar el texto del Libro ni imponer una interpretación cerrada.
Podés trabajar por vía manual o por vía ritual. La plataforma va a sugerirte primero la vía manual por claridad y confianza metodológica.
El resultado reúne la figura inicial, las líneas activas, la transformación y el apoyo inmediato de la Biblioteca para que la consulta no quede reducida a un resumen superficial.
La memoria está pensada para guardar aquello que vale la pena volver a mirar: la consulta, la nota personal y, si se desea, un acompañamiento interpretativo adicional.