Acerca de TAO.AR
TAO.AR nace como una forma de acercar el I Ching a una experiencia digital bella, sobria y responsable. Jardín de las Mutaciones es la frase que acompaña y da tono al proyecto. No busca reemplazar la intimidad del Libro, sino ofrecer un marco claro para consultar, estudiar, registrar y volver sobre lo vivido con respeto metodológico y cuidado de la privacidad.
Versión 5.6 · salida productiva y operación real
Lo que esta herramienta busca cuidar
Base elegida para esta etapa
La Biblioteca y las líneas se apoyan en la línea de Richard Wilhelm en traducción de D. J. Vogelmann, adoptada por su solidez general y por su recepción como una de las bases más confiables en castellano para trabajar seriamente con el Libro.
Nueva base para publicar
Esta fase agrega cuentas en servidor, validación de correo, recuperación de contraseña, sesiones, consentimientos versionados y una base PostgreSQL para identidad. A la vez, mantiene las consultas y notas personales en el dispositivo por defecto para no mezclar identidad con vida íntima sin consentimiento expreso.
Qué estamos construyendo
Gobierno interno y publicación responsable
Mi camino hacia TAO.AR
Desde muy joven estuve en contacto con la filosofía en general y, ya en la adolescencia, con la filosofía oriental de manera más directa, sobre todo a través del budismo zen y del hinduismo. Después vinieron años de lectura, meditación, práctica del yoga, escritura y estudio de mí mismo.
Hace ya más de una década encontré, gracias a mi gran amigo Sergio Daich, el Tao, el camino; y en ese movimiento también fui encontrado por él. Lo viví como una aproximación profundamente entrelazada con la sincronicidad. Desde entonces no he dejado de estudiarlo ni de consultarlo en momentos críticos de mi vida.
TAO.AR nace también como un gesto de gratitud y homenaje a ese camino. Busca acompañar a todos aquellos que estamos en esta misma sintonía: una forma sobria de acercarse al Libro, escucharlo y volver sobre él con respeto. Sean bienvenidos.
Quiero hacer además una mención especial y un agradecimiento a Salvador, del canal I Ching y autoconocimiento, por todos los conocimientos compartidos y por su calidad humana.